sábado, 24 de septiembre de 2011

NUEVA WEB PARA LOS INFANTILES


Tal como ocurriera la temporada pasada, Borja, el entrenador de los infantiles ha creado una web específicamente para los infantiles. Esta servirá para que padres, jugadores y entrenador estén en contacto y para avisar las convocatorias para los partidos, horarios y cualquier comentario sobre el equipo. También se subirán fotos y vídeos si los hubiera.

Para entrar en la web puedes pinchar en: http://servetinfantil.blogspot.com/ .

También puedes entrar a través de Enlaces de Basket situada en la parte inferior de la cabecera.


lunes, 19 de septiembre de 2011

ESPAÑA: EUROPA ES TUYA (98-85)


¡Oro! España reina de nuevo en el Eurobasket al ganar por 98-85 a Francia en un partido sensacional, perfecto, en el que la Selección bordó el baloncesto. Navarro (27p), líder en otro partido de leyenda

Redacción, 18 Sep. 2011.- ¿Cómo empezarás a contar esta historia en el futuro? ¿Le hablarás de Varna, de Lisboa? ¿Empezarás por Japón? ¿Contendrás las lágrimas al recordar lo de Polonia? ¿Y esto? ¿Serás capaz de no emocionarte recordando aquel sueño lituano con final feliz?

Esta España es leyenda y las leyendas se cuentan. De boca en boca. De generación en generación. De padre a hijo. O a sobrino, o a amigo. O a quién te de la gana, pero cuéntalo. Háblales dentro de 20 o 50 años, ojalá, de Pau. Y de su "hermano" Navarro, ese MVP de dibujos animados. Diles que un día te sentiste en la cima del mundo... y al otro de Europa. Y al otro también. España es campeona. España es inmortal.

(Foto EFE)


De principio a fin, como los grandes, España dominó y encandiló. Tras 5 minutos titubeantes, con una defensa blanda, los de Scariolo apretaron atrás y recuperaron su mejor versión en ataque para sobrevivir al recital de Parker (25-20). En el segundo cuarto, primero un Ibakaescandalosamente intimidador, con sus tapones, un Calderón lleno de frescura, con sus penetraciones, y un Rudy que aportaba en todas partes, dispararon al equipo, capaz de llegar al descanso con un 50-41 favorable.

Francia no se rendía mas otros minutos de locura de un Navarro delicioso aplacó la rabia gala y, con los suplentes acompañando el buen hacer de Pau, España llegó a la recta final oliendo ya a oro: 75-62. En el último cuarto, tras varios chispazos de Sada, la Selección se vio ganadora y se dedicó a saborear su merecido oro, en unos minutos llenos de emocionantes simbolismos. Los del campeón: 98-85. ¡España sigue siendo de oro!

Recordar es vivir

Está todo inventado. Lo sabe el profesional y lo sabe el niño que empieza. Cuanto más cerca, más fácil. Y si van para abajo, no se sale. Con este sencillo silogismo, Francia salía amenazante, dispuesto a comerse a España en la zona con algo tan simple y complejo al mismo tiempo como finalizar sus jugadas debajo del aro. Y lo conseguía con asombrosa sencillez. España, blanda en defensa, caía en la trampa y el inicio se dibujaba de azul, con mates y más mates de los interiores franceses. El 0-4 parecía anécdota, pero más preocupaba el 7-8, teniendo en cuenta que las cuatro canastas galas tenían idéntico aroma, con un hombre solo anotando, burlándose de la defensa española.

Scariolo encendió las alarmas y el escenario cambió con los puntos de un Calderón desatado. Un triple y un tiro en suspensión ponían a su equipo por delante (13-10, min.6), si bien el golpe en la mesa retumbaba más que los 5 puntos. El renqueante se vestía de eléctrico. La duda se vestía de certeza. Y la rabia se propaga más rápido que cualquier virus. Contagio inminente.

(Foto EFE)


A partir de ahí, el reencuentro, el disfrute, el recuerdo. ¡Qué bonito es recordar cuando el presente es feliz! ¡Qué bello mirar al ayer cuando hoy sigues reinando! Como si fuese un flashback de la mejor versión de España, de esa que además de ganar, arrollaba y además de arrollar, enamoraba, los de Scariolo firmaron unos minutos repletos de magia que hubieran destrozado el partido de no ser por Tony Parker.

Rudy aparecía, Marc taponaba y anotaba uno de esos triples imposibles tan afortunados como hirientes y Navarro, con el modo Navarro activado, elevaba el listón a ocho con otra canasta de tres (22-14). Empero, Parker no se rendía. No lo ha hecho en una década, con años caminando por el desierto de la decepción para vivir un partido como este con su Francia, ¿Por qué debería de hacerlo con tan poco tiempo jugado? Incisivo, valiente y tenaz, encadenó 9 puntos consecutivos que, sumados al triple final de Batum, mantenían el partido en un puño al término del primer cuarto: 25-20. Tras los puntos había alma. Tras el alma, juego. Imposible no recordar y volver a sentir.

Ibaka enciende la mecha

"“En baloncesto, acción que impide un enceste del equipo contrario”. Sí, qué fría es la RAE. Y no, un tapón es mucho más. Es un puñetazo al mentón rival, una risa burlesca, una moral quebrada y otra henchida de orgullo. Quizá algún día Ibaka entre como acepción en el diccionario. Con letras doradas, claro.

Cumplía años y, a falta de velas, se fabricó unos cuantos tapones que hundieron a Francia. Ni siquiera los dos triples en un minuto de Gelabale y Parker (29-26, m.12) condicionaron una fase de dictador y sumiso. Dos tapones en dos minutos. Tres en tres. ¡Cinco en cinco! A cada cuál, más alto, más estético, más imposible, ya con el brazo frío en su descenso del hielo de la estratosfera. Manutebolesco. No fueron solo cinco tiros fallados, sino unos minutos de dominio tan insultante que parecía difícil que sus compañeros no se sintieran superiores. Y lo fueron, vaya si lo fueron…

(Foto EFE)


Con Calderón al mando, cómo no. Otra vez Villanueva de la Serena volvía a sonar con frescura. Como antaño. Alegría, pura alegría en sus penetraciones. España sonreía de su mano y Pauenseñaba los dientes colgándose del aro en ese alley oop que inventó Navarro cuando ambos amigos aún ni se afeitaban. Dos tiros libres del escolta establecían un 8-0 de parcial en menos de dos minutos y Francia, por mucho que en ese cuarto si tuviera un idilio con el lanzamiento exterior, poco podía hacer para frenar la carcajada de España (40-31, m.15).

De los tapones de Ibaka al desparpajo de Calderón y, de ahí, al resurgir de Rudy. Tan esencial como oscuro, alejado del foco de los puntos y del glamour de las heroicidades, Fernández volvió a demostrar su importancia en el oro español con unos minutos ricos en detalles y puntos. Cayendo para atrás, palmeando el rebote en ataque, sacando un balón que entraba del aro francés o apareciendo de la nada para penetrar hasta la gloria (46-34, m.19). Lástima que en pleno éxtasis y pasado de revoluciones agarrase a Parker del cuello para impedir canasta. Antideportiva. Y una vida extra para Francia, que agonizaba en su propio juego. Orgullo herido y tangana. Dos tiros libres, un triple, robo y mate de Batum cargado de enfado y amor propio. 0-7 en segundos. Y un final amargo asomando que Pau se encargó de evitar en el último minuto, con cuatro puntos para pisar vestuarios con 50-41. Las trazas del camino ya estaban dibujadas.

El descaro del MVP

Francia tenía rabia. Enfadados por las críticas desde el país vecino por su extraña y holgada derrota en la segunda fase, con la sangre hirviendo por los piques de la primera mitad y, por encima de todo, con el amor propio pidiendo guerra hasta el último segundo. Pietrus, uno de los más motivados, soltaba tensión con un mate pero España, como en el primer cuarto, no se dejó intimidar.

Un par de chispazos blanquecinos tumbaron la rebelión gala. Calderón seguía penetrando como en los viejos tiempos, Marc hacía de Ibaka y taponaba y Rudy ponía la máxima renta en el luminoso sin soltar una gota de sudor: 56-43 (m.22). No estaba todo hecho, y menos en un cuarto loco cargado de arreones y adornado con parciales. Un 0-6 francés impedía la relajación y otro 0-7 posterior encendía las alarmas tras canasta de Noah. Que sí, que sí, que había partido: 60-54 (min.25).

(Foto EFE)


Otra vez la lógica a escena. ¿Cuál es la mejor forma de mandar al diablo un 0-7? En un minuto España encontró la respuesta. “Todos los días sale el sol, chipirón”, como cantan antes de cada partido. Y nunca una tormenta es eterna, parecieron añadir entonces. Otro 7-0, siempre conNavarro de líder, devolvía el partido a su hábitat natural, esa jungla donde España ruge y el resto tiembla.

Entre tanto grito amenazante, uno que daba pavor. El del MVP. El del, quizá, segundo mejor jugador que jamás vio este país. El del verdugo de Francia. El de la Bomba. El de Navarro. Saliendo del bloqueo, electrizante, descarado, feroz. Ni siquiera un 0-5 galo parecía inquietar a España. Pero es que… ¿quién diablos puede asustarse cuando tienes a Navarro? Un pase suyo en contraataque a Llull enseñó el camino y otro final de Ricky, a modo de semi alley oop, era aprovechado por Sada para cerrar el periodo de manera apoteósica para España: 75-62. Camino de los 100, el oro tenía su nombre.

España... Europa es tuya

Él simboliza como pocos por dónde debe ir la transición de España para prolongar el ciclo más dorado. Víctor Sada, todo corazón, todo inteligencia en la pista, salió con todo el hambre del mundo para abrazarse al triunfo final. Y no se conformó con volver a anotar. Dicen que la mejor manera de alegrarse es intentar alegrar a alguien y a Sada un buen día le dio por seguir al pie de la letra tan solidaria frase.

Su carrera, su genialidad, su pase. No solo alegró a Rudy, que parece siempre más feliz cuando se cuelga del aro, sino a todo un país, que saltó con su pase, que se sintió ganador a 8 minutos para el final. Más aún tras el triple de Pau, que distanciaba a Francia hasta el infinito (84-68, min.33).

"Hoy el oro está en mi piel", cantaba Gustavo Cerati. Y por mucho tatuada en el cuerpo de una España que ya era campeona. Campeona de Europa dos años después. Revalidando un oro a lo grande. Como un buen día hicieron los lituanos, los soviéticos o los yugoslavos. Como esos héroes de fuera con halo de invencibles que nos hicieron enamorarnos de este deporte, que convertían en sencillo lo imposible. Hoy los superhéroes son de aquí, cercanos… y hablan en castellano.

(Foto EFE)


La garra francesa engrandecía por momentos el triunfo español (84-72, m.35). La historia le debe un oro a ese digno luchador con aroma a perdedor que nunca acaba de rematar. Tampoco este sería su año. Y no lo será mientras en España los gestos cuenten tanto como los puntos.

El mate de Calderón, que le dio una patada a la mala suerte y a sus malditas lesiones que tantos momentos especiales le hicieron perderse desde el 99. El salto de Navarro agitando los brazos con rabia y euforia, tras su enésima canasta imposible. La canasta de Felipe Reyes, dedicada a su padre y al de Claver, que esta noche sonríen y sienten desde el cielo. Los abrazos, las lágrimas, la sustitución final de Navarro, la sonrisa cómplice de Pau orgulloso de su mejor amigo, las miradas en el banquillo. La ovación del pabellón, que se caía. Los vellos de punta. ¡Baloncesto! ¡Sí! ¡Otra vez, al fin! ¡Ba-lon-ces-to!

El marcador rendido, extasiado. 98-85. Fin de un viaje, comienzo de otro. El ciclo sigue, la leyenda crece. La alegría. El éxtasis. El edén. Europa es tuya, España.

¡Europa es tuya!

ESPAÑA98
NNombreMinPT2T3TLR.T.RDROASBRBPTFPVAL
*4Gasol, P.27175/101/24/410914113226
*5Fernandez, R.36147/80/50/04221100212
6Rubio, R.700/00/00/021111104-1
*7Navarro, J.31273/73/712/121105030418
*8Calderón, J.24177/91/30/04402410319
9Reyes, F.121/10/00/0000100003
10Claver, V.100/00/00/000000001-1
11San Emeterio, F.700/00/00/000000100-1
12Llull, S.642/20/00/0000230018
*13Gasol, M.29112/41/14/66602012313
14Ibaka, S.2141/30/02/2101000517
15Sada, V.1021/10/00/0110100013
Total9829/456/1822/2429245191081022106

FRANCIA85
NNombreMinPT2T3TLR.T.RDROASBRBPTFPVAL
*4Noah, J.30115/80/01/28802011512
*5Batum, N.32102/32/80/0440111044
6Seraphin, K.842/40/00/010100103-1
7Albicy, A.110/00/01/2000100001
8Kahudi, C.930/01/20/0000000011
*9Parker, T.39267/152/56/75415150119
10Traore, A.1442/70/00/0422001002
*11Pietrus, F.842/20/00/0220001050
12De Colo, N.1420/10/22/200012202-2
*13Diaw, B.28123/52/30/04227020216
14Tchicamboud, S.100/00/00/0000000000
15Gelabale, M.1681/12/20/0000001016
Total8524/469/2210/13282261741512458



viernes, 16 de septiembre de 2011

NAVARRO SUPERA LA BARRERA DE LO HUMANO Y ENTIERRA LA ODA MACEDONIA (92-80)

La Historia se sobrepone a la Historia. El descomunal partido de Juan Carlos Navarro (35 puntos) ha enterrado a la cenicienta macedonia. España respondió en un gigante tercer cuarto para cumplir el primer objetivo: el billete para los Juegos Olímpicos. Pero los grandes nunca acaban en el primero...

Redacción, 16 Sep. 2011.- España cumple su primer objetivo. Pero sin desatar la euforia. Un equipo de miras superiores sabe que saldar el primer tramo del reto (la clasificación directa para los Juegos Olímpicos) no es más que un avituallamiento hacia lo único que podría dejar conforme a este equipo. Seguir agrandando la leyenda con otro oro. Es el camino a seguir, marcado con unJuan Carlos Navarro que volvió a romper la barrera del sonido (35 enormes puntos, 19 en el tercer cuarto) para destrozar a a la maravillosa Macedonia. Para frenar un magnífico torneo de la mayor cenicienta. Un equipo de leyenda superado por una leyenda todavía mayor. Una oda al baloncesto superada por un hombre: Juan Carlos Navarro.

Foto EFE

Con las ideas muy claras

Scariolo afrontaba el partido con la teórica duda de José Manuel Calderón, el base titular de la selección española, que se presentaba más importante que nunca, teniendo en cuenta el peso en el equipo macedonio de sus dos bases: Vlado Ilievski y Bo McCalebb. Despejando las dudas, el playmaker extremeño fue titular, aunque no se emparejó directamente con McCalebb. Era Rudy Fernández, el habitual defensor de las estrellas exteriores rivales, el que se encargaba del estadounidense.

El encuentro había empezado lanzadísimo, con intercambio de tiros exteriores y Macedonia presionando fuertemente la línea exterior española, lo que le permitía robar un balón que ponía el 4-7 tras contraataque, así como impedir que el esférico llegara a la pintura en condiciones habituales. En el otro lado, España estaba controlando bien la que parecía una de las claves pre partido: la vida exterior de los interiores balcánicos, que se preveían especialmente incómodos para los pívots de pintura españoles.

En el apartado defensivo, la presión de Rudy a McCalebb era siempre en primera línea, sin perderle de vista un segundo, mientras sus compañeros estaban especialmente atentos a las ayudas (incluso largas). En ataque, España intentaba sacar faltas a Pero Antic y Predrag Samardziski, completamente imprescindibles para Marin Dokuzkovski y, colateralmente, enviaban a Vojdan Stojanovski al banquillo (cometía dos faltas en las ayudas a los interiores) y al propio Pau Gasol, cuyos forcejeos con Antic le habían valido dos faltas en ataque cuando todavía no se habían disputado cinco minutos de partido.

Supliéndole salía Serge Ibaka, que empezaba marcando diferencias, con cinco tantos consecutivos (15-13) y forzándole dos faltas consecutivas a Samardziski. España empezaba a poner en problemas a Macedonia, pese a que McCalebb anotase una de sus clásicas penetraciones hasta el fondo que igualaba el partido a 15.

El partido estaba bellísimo, con ambos equipos buscando deshacer los puntos fuertes del rival y explotar los débiles. Un tapón de Ibaka a Bo trataba de minarle la moral, acabando con un contraataque de Navarro, la fiel imagen de lo que el conjunto español quiere ser y consigue a ratos. La respuesta era inmediata: triple de Antic (17-18).

España combinaba más que nunca sus dos caras. El mate de Ibaka en rebote ofensivo sucedía al mismo tiempo en que Marc Gasol recibía una técnica al reclamar lo que consideraba una falta recibida. Y, tras un instante en zona 2-3, un triple in extremis de Sergio Llull creaba el mejor escenario en el que se había encontrado España hasta el momento (26-18).

Primer intento de ruptura: fallido

Parecía que España empezaba la embestida. Aunque la zona balcánica estaba importunando severamente su ataque, aparecía Ricky Rubio para anotar su primer triple del campeonato (acumulaba un 0/12 en los 9 partidos). Pero el primer intento de ruptura era fallido. Scariolo se veía obligado a cortar el ritmo con un tiempo muerto, tras un nuevo triple de Antic y la sensación de que McCalebb empezaba a entrar de lleno en el encuentro (31-27).

Foto FIBA Europe/Castoria

Los réditos que obtenía España ante la defensa zonal planteada por Dokuzovski eran contradictorios. En el lado Jekyll, el conjunto ibérico había forzado la segunda de Antic y la tercera de Vojdan Stojanovski, pequeñas victorias en un partido que sólo se entendía en el largo plazo; en el lado Hyde, chocaban una y otra vez contra el triple, además de los errores que acumulaba Pau Gasol (1/7 en tiros de campo). Macedonia no hacía sino aprovechar el corto plazo para volver a ponerse por delante en el marcador (31-32), tras haber ido 10 puntos por detrás.

Todo mejoró con la salida de Navarro. La clarividencia ofensiva del de Sant Feliu se plasmaba primero en un triple y, después, en una mejor circulación ofensiva, que se transformaba en el 39-34. Era de nuevo el quinteto titular español el que había de solucionar el bache por el que atravesaba el equipo. Había vuelto a poner las cosas en orden, con varias acciones consecutivas de Pau, con su enorme superioridad sobre los interiores balcánicos. Pero Macedonia, cuan aldea gala, es un ejército minúsculo pero irreductible. Y con el trío McCalebb-Antic-Ilievski (57 puntos) volvía a ponerse por encima en el luminoso y se iba al descanso con ventaja (44-45).

Las cifras anotadoras hablaban de un partido precioso, en el que Macedonia establecía tanto su récord anotador del campeonato en un cuarto (27 en el segundo) como al descanso. En el otro lado, España nunca había recibido tantos puntos en un cuarto ni al descanso. Los números hablaban a favor de Macedonia. De hecho... iba por delante en el marcador.

¿De dónde vienes, Juan Carlos?

El tercer periodo empezó con intercambio de canastas, momento en el que Juan Carlos Navarro debía ponerse serio en ataque, y es que la defensa española era incapaz de parar la producción anotadora de los macedonios. Una buena muestra de ello era el robo de Pau Gasol, pasados dos minutos del tercer cuarto, que suponía el primero de España en todo el encuentro. Mas a cada pequeña victoria le seguía una derrota de igual tamaño: un balón perdido, una canasta que parecía fácil pero no acaba en el marcador... El quinteto español se quejaba amargamente de la dureza defensiva con la que se empleaba macedonia, que consideraba más allá del límite de la falta, no señalada por los colegiados.

España intentaba imprimir un ritmo frenético al encuentro, tratando de desgastar los escasos efectivos macedonios. Bo McCalebb, con un momentazo en la primera mitad del tercer cuarto, era el único que respondía a ese ritmo frenético. El base estadounidense ya había conseguido desmontar la defensa que le había reprimido mínimamente en el inicio de partido.

Pero, hablando de momentos... Los puntos de Navarro daban auténtica vida al equipo, eran el sustento que ponía a los de Scariolo por delante (67-58). Una vez más, desprendía la sensación de estar tocado por los ángeles. Superaba la barrera de lo humano y se volvía a ver al mejor Navarro del mundo. Aquel hombre decisivo que se caracteriza por un gesto. Canasta y salto blandiendo el puño para celebrarlo. Una imagen que sólo vive en canastas decisivas. Un gesto que se vuelve locura si se repite en dos jugadas consecutivas. Doblemente decisivo. Guiando hacia la victoria. Primero, con un triple estratosférico burlando una empalagosa defensa presionante. Segundo, con otro triple, que sumaba su punto 19 en el tercer cuarto (de los 27 de España). Navarro, él solo, y como si no hiciese falta nada más en el mundo, puso a España 71-62, a tocar más que nunca del éxito.

Macedonia entraba en prisas. Si en algún momento podía salirse del partido, el inicio del último periodo parecía el instante. Y, cuando el partido se estaba poniendo más peligroso para los intereses españoles, volvió Ricard Rubio para anotar desde el exterior y volver a poner la diferencia en 10 (78-68).

Foto EFE

Aunque con dificultades, y contra la dureza del partido, España conseguía anotar con regularidad y cerrar con relatividad el grifo defensivo que Macedonia había abierto con fácilmente durante buena parte del encuentro. La superioridad de los Gasol en la pintura empezaba a imponerse más que nunca. Con 12 puntos de ventaja en el marcador, querían gritar que apuntaran su nombre en la final. Mas mientras McCalebb esté en pista no se puede enterrar a su equipo, al que volvía a poner a 8 puntos.

Esa era una barrera que se mantenía durante todo el cuarto, bien amarrada por los españoles, de nuevo con Navarro poniendo las cosas en su sitio cuando aparecía en el horizonte una mínima posibilidad balcánica. Unos descomunales 35 puntos que acababan con el sueño más largo del mundo. Un sueño escrito en cirílico. España acabó siendo demasiado para una Macedonia adorable. Navarro es demasiado.


ESPAÑA92
NNombreMinPT2T3TLR.T.RDROASBRBPTFPVAL
*4Gasol, P.32228/190/16/817893220325
*5Fernandez, R.2521/20/50/0101300101
6Rubio, R.2251/11/30/07704000410
*7Navarro, J.36358/145/94/44311020127
*8Calderón, J.1830/01/30/0211411025
9Reyes, F.100/00/00/0000000000
10Claver, V.DNP0///000000000
11San Emeterio, F.DNP0///000000000
12Llull, S.1930/01/20/0110210033
*13Gasol, M.31114/120/03/410555012315
14Ibaka, S.17115/70/01/14310001014
15Sada, V.DNP0///000000000
Total9227/558/2314/174628182246416100

MACEDONIA80
NNombreMinPT2T3TLR.T.RDROASBRBPTFPVAL
4Mirakovski, D.DNP0///000000000
*5Ilievski, V.40155/91/32/43212000210
6Sokolov, D.600/00/10/000010101-2
*7McCalebb, B.342511/160/33/43305110222
*8Stojanovski, V.2763/50/00/0431010045
9Stojanovski, D.1330/11/20/0000100020
10Simonovski, M.DNP0///000000000
11Gechevski, T.DNP0///000000000
*12Antic, P.40173/73/82/49813230215
13Dimcevski, I.DNP0///000000000
14Chekovski, G.1721/20/20/0550210034
*15Samardziski, P.23126/90/00/05230011311
Total8029/495/197/1229236145611965




miércoles, 14 de septiembre de 2011

NAVARRO Y PAU GASOL SILENCIAN EL SUSTO ESLOVENO (86-64)

El camino que conduce al oro sigue su marcha. España ya está en semifinales (y, como mínimo, en el Preolímpico), tras deshacerse de Eslovenia (86-64) con un increíble tercer cuarto, en el que Navarro anotó 17 puntos. En la primera mitad, España pasó del peor primer cuarto a la mejor defensa en el segundo

(Foto EFE)

Redacción, 14 Sep. 2011.- España selló su pase a semifinales tras vencer a Eslovenia por 86 a 64. Tras un mal comienzo, España reaccionó en el tercer cuarto y logró el objetivo mínimo de estar en el preolímpico del próximo verano.

La puesta en escena de España no fue la esperada. Eslovenia metió el miedo en el cuerpo cuando al poco de comenzar se vio por delante en el marcador con una facilidad inusitada (4-16). La facilidad con la que sumaba puntos era contraria a la teoría de los números en este campeonato y la calidad de los jugadores. Sin embargo, Eslovenia hizo sangre de dos graves problemas en el juego español como fueron la defensa del rebote y las pérdidas de Balón.

Mirza Begic (ocho puntos y tres rebotes en la primera mitad) creció en la zona de España y las seis pérdidas supusieron15 puntos en contra. Un escenario nada idílico que reclamaba un cambio de mentalidad por parte de todos. Y es que el susto ya había llegado muy lejos y en el segundo cuarto España cambió el chip y se puso a defender como realmente sabe. Si en el primer cuarto encajó 23 puntos, en el segundo sólo ocho. Sergio Scariolo puso en práctica una zona para sacar provecho al desacierto triplista esloveno.

El plan funcionó al 50% pues para que todo volviera a la normalidad el ataque debía recuperar su biorritmo habitual... y durante 18 minutos no fue así. Se vivió de los tiros libres para ir recortando diferencias pero no fue hasta que entraron los triples de José Manuel Calderón y Juan Carlos Navarro que la fortaleza de los hermanos Gasol en la pintura tuvo sentido y España volteó el encuentro al final de la primera parte.

Ese ligero impulso conseguido en los minutos finales se convirtió en un salto al cielo baloncestístico en el arranque de tercer cuarto. Todo lo que se había sufrido en 20 minutos quedaba en nada porque en apenas cinco Pau Gasol (19 puntos y 16 rebotes) y Juan Carlos Navarro (26 puntos en 26 minutos) dinamitaban el encuentro. Si entre los dos jugadores sumaron 17 puntos en la primer a mitad, cuando se cerró el cuarto ambos sumaban 41. Los datos eran brutales Pau Gasol hacía bueno su dominio en la pintura con 15 puntos y 12 rebotes y Juan Carlos Navarro culminaba un período fantástico donde anotó 17 puntos con estadísticas de lujo (4/4 en tiros de dos y 3/5 en triples).

Eslovenia había sido fulminada y reducida a cenizas. Un solo jugador le había endosado 17 puntos y todos sus jugadores eran incapaces de meter nada más que 14. La resistencia eslovena claudicaba antes de lo previsto y ponía un alfombra roja para la entrada de España en los cuartos de final.


Toque de atención de Eslovenia

Eslovenia entró en el partido con una velocidad más que España, cargando el rebote ofensivo y robando en su primera línea ofensiva para, en menos de un minuto, mandar el aviso de que nada tenía que ser tan fácil como todos hablaban.

Dos nombres acaparaban los titulares en Eslovenia. La teoría podía decir que serían los deErazem Lorbek y Jaka Lakovic, pero el juego hablaba de Mirza Begic y Edo Muric. En apenas dos minutos de juego el gigante del Real Madrid recordaba a España sus problemas en la pintura y sumaba cuatro puntos.

El inicio esloveno era como el de los grandes equipos, esos que no esperan al devenir del partido, sino que muerden al rival desde el principio (tres rebotes de ataque y tres recuperaciones en tres minutos). De nada servía hablar del equipo menos anotador de cuantos se llegaban a Kaunas cuando en menos de cuatro minutos sumaba 14 puntos (6-14).

Como en los grandes días, los nombres en rojo de España no fallaban y si Juan Carlos Navarro y José Manuel Calderón hacían de fieles escuderos, Pau Gasol daba réplica al recital que Lorbek comenzaba a dar en la zona española. Uno y otro se emplazaban en cada ataque con la suerte de que la calidad de su juego reducían la ventaja con el paso de los minutos (16-18).

La defensa española subía enteros, la primera línea comenzaba a crear problemas en las líneas de pase, pero de vez en cuando Dragic y Lakovic encontraban la conexión interior para que Begic siguiera recordando la magnitud de sus 216 centímetros. Y si en defensa todavía no se cerraban vías de escape, en ataque, el goteo de balones perdidos (seis en el primer cuarto, 10 en la primera mitad) permitía que Eslovenia acabara el primer cuarto con una máxima de siete puntos que pudo ser de 10 puntos merced a un triple de Samo Udrih que no entró en tiempo.

Aunque invalidada, la jugada era fiel reflejo de lo sucedido en los 10 minutos previos. Una España medio desconectada y sin la intensidad que requería el encuentro perdía el balón en ataque y se replegaba en medio de un desorden que permitía a Eslovenia encontrar una opción de tiro sin defensa (Eslovenia anotó 15 puntos tras fallos de la Selección).

(Foto EFE)


La zona como tapón a Eslovenia

Si la clave era mejorar en defensa, el inicio de segundo cuarto lo cumplió a la perfección. El rival esloveno probó suerte con tres lanzamientos abiertos (dos de ellos de sus pívots) pero ninguno entró. Hubiera sido una buena señal para el encuentro, pero es que España también copiaba fórmula ofensiva y sus tiros tampoco entraban. Hacían falta balones interiores y para ello volvió a entrar Pau Gasol.

Eslovenia defendía con una intensidad inhabitual en sus jugadores, eso cerraba el aro español pero al final les hacía cometer errores como el del 2+1 de Marc Gasol que abrió el marcador en este cuarto y, sobre todo, esa intensidad provocaba que el conjunto de Boza Maljkovic entrara en bonus por faltas a siete minutos y medio para el descanso.

Como no podía ser de otra forma Mirza Begic cerró con un mate tras rebote ofensivo una sequía de más de tres minutos. Ese era el recuerdo en la memoria que amenazaba a los de Scariolo con no relajarse. Que el equipo estuviera más intenso en el encuentro y recortara diferencias no quería decir que el encuentro estuviera mejor encarado, ni mucho menos (21-25).


A falta de Pau (comenzó errático en el tiro con un 2/8 en tiros de campo), Marc era el hermano Gasol convertido en referente interior. Su figura se hacía más imponente ante la dificultad de Eslovenia para ya defender sin faltas. Pese a que el acierto no era el esperado, el ritmo lento y cansino era contrario al deseado, España empataba el encuentro a 25 16 minutos después de comenzarlo. Que Eslovenia sólo llevara dos puntos en este cuarto era algo que comenzaba a pesar.

Sergio Scariolo programó una defensa zonal para acabar con de aluvión de rebotes ofensivo eslovenos y el daño de Lorbek y Begic. Sabía que el acierto triplista de Eslovenia no hacía justicia con la reputación de sus jugadores (con un 25%, Eslovenia llegó al partido siendo el peor equipo de los 24 en porcentaje de triples) pero aún así no se daba el paso necesario para ponerse por delante y un triple de Smodis daba respuesta al goteo de tiros libres con el que España vivía en este período de encuentro (25-28).

La progresión de uno y otro equipo hacía que irremediablemente el cruce de caminos de España y Eslovenia llegar a aun punto donde los españoles se vieran por delante en el marcador. Y así una acción de Felipe Reyes colocó a España por delante en el marcador por primera vez en el marcador (30-28). La acción llegaba en un momento importante de partido porque despertaba el instinto anotador de España (Calderón y Navarro cerraron el cuarto con los dos únicos triples de la primera parte).

Esto permitía terminar el cuarto por delante, animaba las caras de los españoles y bajaba los humos de Eslovenia... sin perder la noción de lo difícil que estaba siendo y manteniendo la tensión emocional porque el peligro esloveno seguía siendo latente y muy palpable (35-31).

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Cinco minutos de pura magia anotadora

Tan diferente como es el día de la noche, fue la puesta de largo de España en el segundo acto del encuentro un parcial de 9-0 en el inicio de cuarto hacía más grande el 17-3 que se inició con aquella acción de Felipe Reyes minutos antes. Pau Gasol y Juan Carlos Navarro, los Zipi y Zapede España hacían diabluras y habían el espectáculo anotador de España. El equipo estaba desatado, Eslovenia desquiciada y Maljkovic no tenía más remedio que coger el paraguas para cubrir a sus muchachos del torrente anotador de su adversario (44-31).

A través de la mejoría defensiva, España por fin encontró los cinco minutos de excelencia ofensiva con la que hace dos años conquistó su primer Eurobasket y con la que quiere retener la corona continental en Lituania.

El partido se rompía al ritmo de las canastas de Navarro y Pau Gasol. El primero electrocutaba a los defensores eslovenos con su chispa exterior, mientras que el gigante de Sant Boi escribía nueva líneas en sus maravillosa biografía de éxitos deportivos. En cinco minutos sumaban 16 puntos del brutal parcial que España endosaba a Eslovenia (19-2). El partido había desaparecido como tal en ese breve período de tiempo (54-33).

Desaparecido sí, pero no muerto, porque en pista había un jugador dando un recital anotador. Juan Carlos Navarro volvía hacer buenos todos aquellos comentarios que hablan del jugador con más talento natural de la escena europea. Suyo era el cuarto y el partido. En 10 minutos anotó 17 puntos (Eslovenia se quedó en 14) con porcentajes de escándalo 77% (7/9) y espoleó a que sus compañeros completaran el recital con nuevos triples de Calderón, Llull y Rudy Fernández.

Toda la alegría del momento quedó aparcada por la preocupante torcedura de tobillo que sufrió José Manuel Calderón (nueve puntos, seis rebotes, tres recuperaciones y tres asistencias) tras meter un triple. A falta de las pruebas médicas que se puedan hacer el susto inicial fue reduciéndose al mismo ritmo que la emoción del partido. España vivía un último cuarto de cuartos de final como sólo los grandes pueden hacerlo: con la seguridad de la victoria (71-45).

Ni siquiera un parcial de 7-0 de Eslovenia enturbió el sobrio caminar de la Selección en el encuentro. Al descanso preventivo de Calderón se le fueron sumando el de los hombres clave del equipo. Cumplir con creces con tus objetivos obtenía el premio de vivir un plácido último cuarto con tus estrellas descansando en el banquillo mientras otros hombres pueden ser importantes se activaban y mantenían la intensidad del partido.

El final era lo de menos, hacía tiempo que uno y otro equipo tenía claros sus destinos y sólo que sonara la bocina daba por concluida una función donde España resolvió una mala puesta de escena y brilló cuando el guión se lo reclamó (86-64).

ESPAÑA86
NNombreMinPT2T3TLR.T.RDROASBRBPTFPVAL
*4Gasol, P.28196/160/17/7161330213028
*5Fernandez, R.2381/32/30/0532113045
6Rubio, R.1400/10/10/0431312004
*7Navarro, J.26267/84/80/02200040217
*8Calderón, J.2193/41/20/06243320116
9Reyes, F.1131/20/11/1110302030
10Claver, V.200/00/10/0110000000
11San Emeterio, F.1821/10/20/0110311022
12Llull, S.1430/01/10/0110111023
*13Gasol, M.2471/40/05/7541200137
14Ibaka, S.1593/30/03/43120013112
15Sada, V.500/00/10/011000100-1
Total8623/428/2116/194633131691871893

ESLOVENIA64
NNombreMinPT2T3TLR.T.RDROASBRBPTFPVAL
4Slokar, U.1142/60/10/0431110032
*5Lakovic, J.1630/11/50/000021201-2
6Rupnik, L.721/20/00/0110001010
7Ozbolt, S.1661/11/31/2211011023
8Smodis, M.1361/31/11/1000101031
9Udrih, S.1600/10/10/0101321021
*10Muric, E.1742/30/10/0101030006
11Dragic, G.27144/82/60/1523112028
12Jagodnik, G.1461/20/34/4110010031
*13Dragic, Z.2121/20/20/0422112012
*14Begic, M.21104/90/02/2532001146
*15Lorbek, E.2072/71/40/022001203-3
Total6419/456/278/102615119121312525